EL ARTE DE ESCRIBIR - CUENTOS CORTOS
"...Todo relato debe contar algo: una historia, un suceso ocurrido, una idea, un conocimiento. Contar algo interesante, atractivo, significativo. La literatura es ficción, imaginación pura sin bagajes ni anclajes reales, pero mediante la cual nos explicamos y conocemos mejor. Siguiendo a Borges, el narrador no es un cronista de la realidad. Su función es la de crear mundos imaginarios y simbólicos, que hablen, eso si, de temas que sacuden nuestra conciencia: el tiempo, la muerte, el destino, el amor, la eternidad, el infinito…
... Encontrarás todo tipo de relatos. Relatos ilimitados en la ficción, pero limitados en la extensión. Estamos en un tiempo que exige, como predijo Italo Calvino, levedad, rapidez, brevedad, sin menoscabo de la profundidad de la mirada, ni la intensidad de la emoción.
[...] Han de poder leerse rápido, en diez, quince, no más de veinte minutos. Como dijo el mismo Borges, la vida más que extensa, ha de ser intensa. Él mismo dedicó gran parte de su literatura a esa mirada en corto del relato breve, aunque todo el conjunto de su escritura fuera un universo simbólico infinito.
... Encontrarás, además, artículos de reflexión cortos, donde la confluencia de miradas y perspectivas son el objetivo principal. Cortos en extensión pero también ligeros de peso. Es la época del “clip”, de la idea rápida y directa. Ya no es tiempo de largas disertaciones, pesados discursos y engorrosas demostraciones. Se trata de huir del lenguaje obtuso y circunspecto. Ahondar en la profundidad, soltando lastre. "La literatura como función existencial", dijo Italo Calvino, "es la búsqueda de la levedad como reacción al peso de vivir".
Fuente: Relatocorto.com
"... Me refiero a la página dedicada al relato corto: Relatocorto.com. Merece la pena visitarla y contrastar opiniones. Si ayer les hablaba sobre Horacio Quiroga, hoy les propongo que nos actualicemos. Pero una cosa quiero dejar clara. Los buenos escritos nunca pasan de moda... aunque sean de hace un siglo. Les confieso, que mis mejores lecturas coinciden con escritores del siglo XIX, todo el clasicismo romántico, desde la literatura inglesa victoriana a los rusos más inmortales pasando por los naturalistas franceses. No deseo nombrarlos, deseo promover una iniciativa: Investigar, buscar fuentes -Internet nos desvela de todo- o adentrarse en los libros que apilamos y no miramos nunca jamás.
... También prometo ir haciendo entradas con semblanzas de escritores y escritoras que dejaron su huella para que otros siguiéramos sus postulados. ¿Podría decirse así? Me voy, tengo que consultar varias cosillas en mi biblioteca particular, y luego, me espera la 'Biblioteca de la Diputación de Bilbao', una maravilla, ¿qué Biblioteca no lo es? Lean, lean y lean... Al menos, lean por mí esta tarde...
... Prometo volver, pero sin sermonear, que por mi forma de escribir -'decir las cosas con sinceridad-' no induzca a nadie a pensarlo de mí. Lo peor que puede hacerse es tratar de ser un referente por la fuerza de la palabra... Y no decir nada (No me meto en cuestiones políticas, que se suelen usar como claro ejemplo, porque no quiero que me malinterpreten). Al fin y al cabo, la Literatura me cura muchos 'dolores'. (Poco a poco me iré confesando, a modo de exorcismo, porque lo que dejo escrito no es en sentido figurativo). Lo dejo, antes que me arrepienta y borre estas últimas frases.
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...¡Buen día para Paul Auster! Hoy se le ha comunicado que ha ganado el premio "Príncipe de Asturias de las Letras". Para los rezagados, -si no lo han visto ya por la tele- hace varios días escribí sobre él. Enlacen aquí: [ Paul Auster lleva su novela al cine]
Alicia Rosell, en el último día de mayo de 2006.
Etiquetas: Mis artículos, Mis Reflexiones, Textos propios



Novelista, poeta y guionista, Paul Auster nació en Newark (Nueva Jersey, EE.UU.) en 1947. Tras completar sus estudios en la Universidad de Columbia, donde se licenció en Literatura Inglesa y Comparada, vivió tres años en Francia (1971-1974), donde ejerció los oficios más diversos, realizó traducciones de Mallarmé, Sartre y Simeon, entre otros, y escribió poesía y obras teatrales de un acto. Durante este período pasó algunas dificultades económicas, hasta el punto de plantearse su regreso a los Estados Unidos. Ya en Nueva York, Auster se dedicó a la traducción y empezó a publicar críticas, poesías y ensayos en revistas como New York Review of Books y Harper's Saturday Review. Se dio a conocer como escritor con la publicación de La invención de la soledad (1982), obra autobiográfica, y, sobre todo, con la Trilogía de Nueva York (1985-1986), formada por tres cuentos: La ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada. Se inició en la novela con El país de las últimas cosas (1987), a la que seguirían otros títulos como El palacio de la luna (1989) y La música del azar (1990), ésta última llevada al cine por el director Philip Haas. Paul Auster ha trabajado también como guionista en The music of chance (1993), Smoke (1995) y El centro del mundo (2001), como codirector en Blue in the face (1995) y como director en Lulu on the bridge (1998). 













