"Podrán cortar las flores, pero no detendrán la primavera"(Neruda)

miércoles, 31 de mayo de 2006

EL ARTE DE ESCRIBIR - CUENTOS CORTOS

"DESDE LOS FABULISTAS A NUESTRA ÉPOCA"


CUENTOS CORTOS
-El arte de escribir conciso-

"...Todo relato debe contar algo: una historia, un suceso ocurrido, una idea, un conocimiento. Contar algo interesante, atractivo, significativo. La literatura es ficción, imaginación pura sin bagajes ni anclajes reales, pero mediante la cual nos explicamos y conocemos mejor. Siguiendo a Borges, el narrador no es un cronista de la realidad. Su función es la de crear mundos imaginarios y simbólicos, que hablen, eso si, de temas que sacuden nuestra conciencia: el tiempo, la muerte, el destino, el amor, la eternidad, el infinito…

... Encontrarás todo tipo de relatos. Relatos ilimitados en la ficción, pero limitados en la extensión. Estamos en un tiempo que exige, como predijo Italo Calvino, levedad, rapidez, brevedad, sin menoscabo de la profundidad de la mirada, ni la intensidad de la emoción.

[...] Han de poder leerse rápido, en diez, quince, no más de veinte minutos. Como dijo el mismo Borges, la vida más que extensa, ha de ser intensa. Él mismo dedicó gran parte de su literatura a esa mirada en corto del relato breve, aunque todo el conjunto de su escritura fuera un universo simbólico infinito.

... Encontrarás, además, artículos de reflexión cortos, donde la confluencia de miradas y perspectivas son el objetivo principal. Cortos en extensión pero también ligeros de peso. Es la época del “clip”, de la idea rápida y directa. Ya no es tiempo de largas disertaciones, pesados discursos y engorrosas demostraciones. Se trata de huir del lenguaje obtuso y circunspecto. Ahondar en la profundidad, soltando lastre. "La literatura como función existencial", dijo Italo Calvino, "es la búsqueda de la levedad como reacción al peso de vivir".
Fuente: Relatocorto.com


"... Me refiero a la página dedicada al relato corto: Relatocorto.com. Merece la pena visitarla y contrastar opiniones. Si ayer les hablaba sobre Horacio Quiroga, hoy les propongo que nos actualicemos. Pero una cosa quiero dejar clara. Los buenos escritos nunca pasan de moda... aunque sean de hace un siglo. Les confieso, que mis mejores lecturas coinciden con escritores del siglo XIX, todo el clasicismo romántico, desde la literatura inglesa victoriana a los rusos más inmortales pasando por los naturalistas franceses. No deseo nombrarlos, deseo promover una iniciativa: Investigar, buscar fuentes -Internet nos desvela de todo- o adentrarse en los libros que apilamos y no miramos nunca jamás.

... También prometo ir haciendo entradas con semblanzas de escritores y escritoras que dejaron su huella para que otros siguiéramos sus postulados. ¿Podría decirse así? Me voy, tengo que consultar varias cosillas en mi biblioteca particular, y luego, me espera la 'Biblioteca de la Diputación de Bilbao', una maravilla, ¿qué Biblioteca no lo es? Lean, lean y lean... Al menos, lean por mí esta tarde...

... Prometo volver, pero sin sermonear, que por mi forma de escribir -'decir las cosas con sinceridad-' no induzca a nadie a pensarlo de mí. Lo peor que puede hacerse es tratar de ser un referente por la fuerza de la palabra... Y no decir nada (No me meto en cuestiones políticas, que se suelen usar como claro ejemplo, porque no quiero que me malinterpreten). Al fin y al cabo, la Literatura me cura muchos 'dolores'. (Poco a poco me iré confesando, a modo de exorcismo, porque lo que dejo escrito no es en sentido figurativo). Lo dejo, antes que me arrepienta y borre estas últimas frases.

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...¡Buen día para Paul Auster! Hoy se le ha comunicado que ha ganado el premio "Príncipe de Asturias de las Letras". Para los rezagados, -si no lo han visto ya por la tele- hace varios días escribí sobre él. Enlacen aquí: [ Paul Auster lleva su novela al cine]


Alicia Rosell, en el último día de mayo de 2006.



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PREMIO PRINCIPE DE ASTURIAS DE LAS LETRAS- 2006

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Paul Auster galardonado con el
Premio
Príncipe de Asturias de las Letras 2006


El jurado ha distinguido a "uno de los escritores estadounidenses más relevantes de su generación" por haber "creado un universo literario en torno al azar y la búsqueda de la identidad"

El escritor norteamericano Paul Auster (Nueva Jersey, 1947) ha sido galardonado hoy en Oviedo con el premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006. El jurado ha distinguido al autor de Trilogía de Nueva York, por ser "uno de los escritores estadounidenses más relevantes de su generación" y por haber "creado un universo literario en torno al azar y la búsqueda de la identidad, donde realidad y fantasía invaden los espacios cotidianos del hombre".

El Jurado del Premio, dotado con cincuenta mil euros, la escultura creada y donada expresamente por Joan Miró para estos galardones, un diploma y una insignia acreditativos, estuvo presidido por Víctor García de la Concha e integrado por Andrés Amorós, Luis María Anson, J. J. Armas Marcelo, Blanca Berasátegui, María Luisa Blanco, Rogelio Blanco, Pedro Casals, Antonio Colinas, Francisco Javier Fernández Vallina, José Luis García Martín, Pilar García Mouton, Manuel García Rubio, Emilio González Ferrín, Manuel Llorente, Rosa Navarro Durán, Berta Piñán, Fernando R. Lafuente, Fernando Sánchez Dragó, Darío Villanueva y Román Suárez Blanco (secretario).

27 candidaturas procedentes de 18 países optaban este año al galardón en el que el escritor norteamericano se impuso a las candidaturas finalistas del también estadounidense Philip Roth y del escritor israelí Amos Oz. Los Premios Príncipe de Asturias están destinados a galardonar "la labor científica, técnica, cultural, social y humana realizada por personas, equipos de trabajo o instituciones en el ámbito internacional". Dentro de este espíritu, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras "será concedido a la persona, grupo de personas o institución cuya labor creadora o de investigación represente una contribución relevante a la cultura universal en los campos de la Literatura o de la Lingüística".

El año pasado fue distinguida con este galardón la escritora brasileña Nélida Piñon. En ediciones anteriores, este premio recayó en los escritores Claudio Magris (2004), Fatema Mernissi y Susan Sontag (2003), Arthur Miller (2002), Doris Lessing (2001), Augusto Monterroso (2000), Günter Grass (1999), Francisco Ayala (1998), Álvaro Mutis (1997), Francisco Umbral (1996), Carlos Bousoño (1995), Carlos Fuentes, (1994), Claudio Rodríguez (1993), Francisco Morales Nieva (1992), Pueblo de Puerto Rico (1991), Arturo Uslar Pietri (1990), Ricardo Gullón (1989), Carmen Martín Gaite y José Ángel Valente (1988), Camilo José Cela (1987), Rafael Lapesa Melgar y Mario Vargas Llosa (1986), Ángel González (1985), Pablo García Baena (1984), Juan Rulfo (1983), Miguel Delibes Setién y Gonzalo Torrente Ballester (1982) y José Hierro Real (1981).

Este ha sido el quinto de los ocho Premios Príncipe de Asturias concedidos este año, en que cumplen su vigésimo sexta edición. Hasta ahora la Fundación ha otorgado a Bill y Melinda Gates el premio de Cooperación Internacional, a National Geographic el premio de Comunicación y Humanidades, a Pedro Almodóvar el de las Artes y al joven científico Juan Ignacio Cirac el de Investigación Científica y Técnica. En las próximas semanas se fallará el correspondiente a Ciencias Sociales. Los Premios Príncipe de Asturias de Deportes y Concordia se fallarán el próximo mes de septiembre. Cada uno de los Premios Príncipe de Asturias, concedidos por primera vez en 1981, está dotado con cincuenta mil euros, la escultura creada y donada expresamente por Joan Miró para estos galardones, un diploma y una insignia acreditativos. Los galardones serán entregados en otoño en Oviedo, en un solemne acto presidido por S.A.R. el Príncipe de Asturias.

PAUL AUSTER EN EL CULTURAL

Encuentro entre Paul Auster y Salman Rushdie
Entrevista con Paul Auster
Crítica de Brooklyn Follies
Extracto de La noche del oráculo
Crítica de La noche del oráculo
Extracto de El libro de las ilusiones
Crítica de El libro de las ilusiones
Crítica de Creí que mi padre era Dios
Crítica de Tombuctú

Paul Auster, o la fuerza del azar

"Intento explicar historias que reflejen cómo experimento el mundo y también extraerle la verdad a las cosas que conozco. Las historias te vienen como los sueños, la voluntad no interviene para nada, escapan a tu dominio y comprensión". Paul Auster

Novelista, poeta y guionista, Paul Auster nació en Newark (Nueva Jersey, EE.UU.) en 1947. Tras completar sus estudios en la Universidad de Columbia, donde se licenció en Literatura Inglesa y Comparada, vivió tres años en Francia (1971-1974), donde ejerció los oficios más diversos, realizó traducciones de Mallarmé, Sartre y Simeon, entre otros, y escribió poesía y obras teatrales de un acto. Durante este período pasó algunas dificultades económicas, hasta el punto de plantearse su regreso a los Estados Unidos. Ya en Nueva York, Auster se dedicó a la traducción y empezó a publicar críticas, poesías y ensayos en revistas como New York Review of Books y Harper's Saturday Review. Se dio a conocer como escritor con la publicación de La invención de la soledad (1982), obra autobiográfica, y, sobre todo, con la Trilogía de Nueva York (1985-1986), formada por tres cuentos: La ciudad de cristal, Fantasmas y La habitación cerrada. Se inició en la novela con El país de las últimas cosas (1987), a la que seguirían otros títulos como El palacio de la luna (1989) y La música del azar (1990), ésta última llevada al cine por el director Philip Haas. Paul Auster ha trabajado también como guionista en The music of chance (1993), Smoke (1995) y El centro del mundo (2001), como codirector en Blue in the face (1995) y como director en Lulu on the bridge (1998).

Autor prolífico y de notable éxito, en su bibliografía, traducida a veinticinco idiomas, se cuentan asimismo Leviatán (1992), El cuaderno rojo (1993), Vértigo (1994), Tombuctú (1997), el ensayo autobiográfico A salto de mata (1998), El libro de las ilusiones (2003), La noche del Oráculo (2004) y Brooklyn Follies (2005). Además, es autor de varios libros de poemas, como Espacios blancos (1983), Fragmentos del frío (1988) y Cimientos (1990), entre otros, así como de El arte del hambre (1992), una recopilación de artículos y ensayos sobre literatura francesa, inglesa y estadounidense. En 2005 su cuento El palacio de cristal fue reeditado en una versión ilustrada realizada por el mismo Auster junto a David Mazzucchelli y Art Spiegelman. En mayo de 2006 ha comenzado a rodar en Portugal su segundo largometraje en solitario, The inner life of Martin Frost, con guión basado en El libro de las ilusiones.

Paul Auster ha recibido distintos reconocimientos como el Premio Morton Dauwen Zabel de la Academia Americana de las Artes y las Letras (1990), el Médicis de Francia a la mejor novela de un autor extranjero (1993) por Leviatán y el Independent Spirit Award al Mejor guión original por Smoke (1995). Con Tombuctú logró el Premio Literario Arzobispo Juan de San Clemente de Santiago de Compostela (2000). Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia (1992), en 2003 obtuvo el Premio al mejor libro del año del Gremio de Libreros de Madrid por El libro de las ilusiones y dos años más tarde el Premio Qué Leer que otorgan los lectores de esta revista por La noche del oráculo.

*Artículo íntegramente extraído de Elcultural.es

Alicia Rosell.

martes, 30 de mayo de 2006

MIS PROPUESTAS DE LECTURA - QUIROGA

Decálogo del perfecto cuentista

-Horacio Quiroga-


I) Cree en un maestro - Poe, Maupassant, Kipling, Chejov - como en Dios mismo.

II) Cree que su arte es una cima inaccesible. No sueñes en domarla. Cuando puedas hacerlo, lo conseguirás sin saberlo tú mismo.

III) Resiste cuanto puedas a la imitación, pero imita si el influjo es demasiado fuerte. Más que ninguna otra cosa, el desarrollo de la personalidad es una larga paciencia.

IV) Ten fe ciega no en tu capacidad para el triunfo, sino en el ardor con que lo deseas. Ama a tu arte como a tu novia, dándole todo tu corazón.

V) No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas.

VI) Si quieres expresar con exactitud esta circunstancia: "Desde el río soplaba el viento frío", no hay en lengua humana más palabras que las apuntadas para expresarla. Una vez dueño de tus palabras, no te preocupes de observar si son entre sí consonantes o asonantes.

VII) No adjetives sin necesidad. Inútiles serán cuantas colas de color adhieras a un sustantivo débil. Si hallas el que es preciso, él solo tendrá un color incomparable. Pero hay que hallarlo.

VIII) Toma a tus personajes de la mano y llévalos firmemente hasta el final, sin ver otra cosa que el camino que les trazaste. No te distraigas viendo tú lo que ellos pueden o no les importa ver. No abuses del lector. Un cuento es una novela depurada de ripios. Ten esto por una verdad absoluta, aunque no lo sea.

IX) No escribas bajo el imperio de la emoción. Déjala morir, y evócala luego. Si eres capaz entonces de revivirla tal cual fue, has llegado en arte a la mitad del camino.

X) No pienses en tus amigos al escribir, ni en la impresión que hará tu historia. Cuenta como si tu relato no tuviera interés más que para el pequeño ambiente de tus personajes, de los que pudiste haber sido uno. No de otro modo se obtiene la vida del cuento.

Conclusión:

La trágica vida de Horacio Quiroga, llena de suicidios y muertes, llegó a obsesionarlo de tal manera que logró que todos sus cuentos y novelas tuvieran un contenido macabro y morboso. Su estadía en Misiones hace que todo este contenido se base en características de animales y su contacto con la muerte.

Podemos apreciar también en sus obras, como el contacto con la naturaleza, con los animales de la selva misionera y con la vida primitiva dejan grandes huellas en su estilo de escritura.


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" LA GALLINA DEGOLLADA "

"Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos y volvían la cabeza con la boca abierta. El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a cinco metros, y allí se mantenían inmóviles, fijos los ojos en los ladrillos. Como el sol se ocultaba tras el cerco, al declinar los idiotas tenían fiesta. La luz enceguecedora llamaba su atención al principio, poco a poco sus ojos se animaban; se reían al fin estrepitosamente, congestionados por la misma hilaridad ansiosa, mirando el sol con alegría bestial, como si fuera comida.

Otra veces, alineados en el banco, zumbaban horas enteras, imitando al tranvía eléctrico. Los ruidos fuertes sacudían asimismo su inercia, y corrían entonces, mordiéndose la lengua y mugiendo, alrededor del patio. Pero casi siempre estaban apagados en un sombrío letargo de idiotismo, y pasaban todo el día sentados en su banco, con las piernas colgantes y quietas, empapando de glutinosa saliva el pantalón.

El mayor tenía doce años, y el menor ocho. En todo su aspecto sucio y desvalido se notaba la falta absoluta de un poco de cuidado maternal.

Esos cuatro idiotas, sin embargo, habían sido un día el encanto de sus padres. A los tres meses de casados, Mazzini y Berta orientaron su estrecho amor de marido y mujer, y mujer y marido, hacia un porvenir mucho más vital: un hijo: ¿Qué mayor dicha para dos enamorados que esa honrada consagración de su cariño, libertado ya del vil egoísmo de un mutuo amor sin fin ninguno y, lo que es peor para el amor mismo, sin esperanzas posibles de renovación?

Así lo sintieron Mazzini y Berta, y cuando el hijo llegó, a los catorce meses de matrimonio, creyeron cumplida su felicidad. La criatura creció bella y radiante, hasta que tuvo año y medio. Pero en el vigésimo mes sacudiéronlo una noche convulsiones terribles, y a la mañana siguiente no conocía más a sus padres. El médico lo examinó con esa atención profesional que está visiblemente buscando las causas del mal en las enfermedades de los padres.

Después de algunos días los miembros paralizados recobraron el movimiento; pero la inteligencia, el alma, aun el instinto, se habían ido del todo; había quedado profundamente idiota, baboso, colgante, muerto para siempre sobre las rodillas de su madre.

¡Hijo, mi hijo querido! —sollozaba ésta, sobre aquella espantosa ruina de su primogénito.....

CONTINUAR LEYENDO....


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" Mis Propuestas de Lectura "


"... Aquí queda la propuesta, amigos, ya sé que ando un poco vaga para estrujarme el cerebro como en 'posts' anteriores. Pero, reflexionar mientras las musas no acuden, puede ser el mejor de los estadios para el escritor.

¿Están de acuerdo con este decálogo? Ya sé que pululan muchos, tantos como escritores, pero leámoslos. Y si lo intentamos, 'nos aplicamos el cuento'."


Alicia Rosell. ;-)


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-ALICIA ROSELL, 2006-

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