Purificación Ávila (Bilbao, 1962) Escritora y Perito mercantil. Se ha dado a conocer gracias al seudónimo 'Alicia Rosell' con publicaciones en una web cultural bonaerense durante este último año. Hasta la fecha ha obtenido dos premios literarios: el Premio 'Los Encajeros' por el relato corto 'Cuento de Navidad' y el 'Premio 28 de febrero' por el relato 'Bajo el cielo de San Miguel'. Purificación Ávila ha publicado sus primeros textos en la revista de la 'Asociación Cultural Gerekiz'. En el año 1999 ofreció su primera conferencia. Con dos novelas y un poemario inéditos, actualmente prepara una novela costumbrista y se documenta para otra de género histórico. La autora mantiene contacto con sus lectores mediante las páginas personales:'Vivir por y para escribir'y 'Retahílas Literarias'.Biografía actualizada en 'El Blog de una escritora'.
Tercer programa de 'Hispanorama Literario con Alicia Rosell'
‘INVITACIÓN A COLABORAR, ESCUCHAR Y DAROS A CONOCER DESDE MI PROGRAMA DE RADIO’
Queridos amigos: Ya ha salido mi tercer programa de 'Hispanorama Literario'. Estuvo demasiado tiempo paralizado y es momento de mi regreso en solitario, pues ya no transmitiré a través de radioaxioma. El motivo de este mensaje es pediros que os animéis a participar conmigo en esta gran aventura que es la Literatura a través de la Red. Podéis colaborar con reseñas de libros, relatos cortos o poemas vuestros, entrevistas, etc. Y si es con vuestra voz, tanto mejor...
Daremos noticias de la publicación de vuestros libros y se pueden pasar entrevistas grabadas que os han hecho o las que yo os haga.
Podéis instalar ‘SKYPE’ para esto -se descarga desde Google gratuitamente-, algunos sé que lo tienen, e interactuar hablando conmigo sobre temas sugeridos por vosotros y por mí misma, así como enviarme en archivo .mp3 vuestros propios audios donde recitáis, entrevistáis o para enviarme mensajes para mí o el programa, grabados en dicho formato. Todo por vuestra promoción y la de vuestro entorno, ciudad, comarca o país. También sirve hablar de obras literarias de los grandes autores vivos o fallecidos. Nunca debemos dejar en el olvido a quienes sentaron sus dotes literarias e influenciaron a lectores que luego fueron, son y serán escritores.
Estoy comenzando esta andadura yo sola, y aunque soy emprendedora, esto no da dinero; pero tampoco lo dan los blogs. Al menos al comienzo. Aunque sí os adelanto que tengo contactos suficientes para echar a andar lo que ahora es un proyecto de radio-podcast y convertirlo en una vía para ganar un dinero extra, claro que a medio-largo plazo. Habrá que ver primero cómo sale el tema. Estaré encantada de que me escribáis y me digáis: sí o no. Nadie está obligado. Esto es emprender una aventura al lado de Alicia Rosell, pero no os preocupéis, soy emprendedora y luchadora. Ante todo estaré del lado de quienes deseéis colaborar conmigo, y cada cual me dirá en qué rama desea hacerlo.
Estoy segura de que entre todos podemos hacer un programa literario bonito que después me encargaré de distribuir por más webs, -de hecho ya tengo algunas- y cuento con varios colaboradores argentinos escritores dispuestos a echarme una lanzadera desde el otro lado del Charco.
Sí os pido que os pongáis en contacto conmigo lo antes posible. Os he escogido a vosotros por ser contactos directos y en algún momento hemos mantenido correspondencia. Ojalá os animéis, y si no os parece rentable -no hay dinero de por medio- por el momento, también podéis auto-publicitaros a nivel internacional.
Gracias a todos de antemano por leer este mensaje, y espero ansiosa vuestras contestaciones. No temáis. Podéis opinar lo que juzguéis oportuno.
Os mando un fuerte abrazo a todos y cada uno de vosotros. ¡Sed felices, por favor!
NOTA: ¡¡EN CUATRO DÍAS LLEGAMOS CASI A LOS CIEN MIEMBROS!!
Alicia Rosell, 2 de abril de 2008. ‘HISPANORAMA LITERARIO con Alicia Rosell’ (Por la Unión de las Culturas Hispanas) CONTACTAR CONMIGO:
A mis soledades voy... A mis soledades voy, de mis soledades vengo, porque para andar conmigo me bastan mis pensamientos.
¡No sé qué tiene la aldea donde vivo y donde muero, que con venir de mí mismo no puedo venir más lejos!
Ni estoy bien ni mal conmigo; mas dice mi entendimiento que un hombre que todo es alma está cautivo en su cuerpo.
Entiendo lo que me basta, y solamente no entiendo cómo se sufre a sí mismo un ignorante soberbio.
De cuantas cosas me cansan, fácimente me defiendo; pero no puedo guardarme de los peligros de un necio. El dirá que yo lo soy, pero con falso argumento, que humildad y necedad no caben en un sujeto.
La diferencia conozco, porque en él y en mí contemplo, su locura en su arrogancia, mi humildad en su desprecio.
O sabe naturaleza más que supo en otro tiempo, o tantos que nacen sabios es porque lo dicen ellos.
Sólo sé que no sé nada, dixo un filósofo, haciendo la cuenta con su humildad, adonde lo más es menos.
No me precio de entendido, de desdichado me precio, que los que no son dichosos, ¿cómo pueden ser discretos?
No puede durar el mundo, porque dicen, y lo creo, que suena a vidrio quebrado y que ha de romperse presto.
Señales son del jüicio ver que todos le perdemos, unos por carta de más otros por cartas de menos.
Dijeron que antiguamente se fue la verdad al cielo; tal la pusieron los hombres que desde entonces no ha vuelto.
En dos edades vivimos los propios y los ajenos: la de plata los extraños y la de cobre los nuestros.
¿A quién no dará cuidado, si es español verdadero, ver los hombres a lo antiguo y el valor a lo moderno?
Dixo Dios que comería su pan el hombre primero con el sudor de su cara por quebrar su mandamiento,
y algunos inobedientes a la vergüenza y al miedo, con las prendas de su honor han trocado los efectos.
Virtud y filosofía peregrina como ciegos; el uno se lleva al otro, llorando van y pidiendo.
Dos polos tiene la tierra, universal movimiento; la mejor vida el favor, la mejor sangre el dinero.
Oigo tañer las campanas, y no me espanto, aunque puedo, que en lugar de tantas cruces haya tantos hombres muertos.
Mirando estoy los sepulcros cuyos mármoles eternos están diciendo sin lengua que no lo fueron sus dueños.
¡Oh, bien haya quien los hizo, porque solamente en ellos de los poderosos grandes se vengaron los pequeños!
Fea pintan a la envidia, yo confieso que la tengo de unos hombres que no saben quién vive pared en medio.
Sin libros y sin papeles, sin tratos, cuentas ni cuentos, cuando quieren escribir piden prestado el tintero.
Sin ser pobres ni ser ricos, tienen chimenea y huerto; no los despiertan cuidados, ni pretensiones, ni pleitos.
Ni mumuraron del grande, ni ofendieron al pequeño; nunca, como yo, afirmaron parabién, ni pascua dieron.
Con esta envidia que digo y lo que paso en silencio, a mis soledades voy, de mis soledades vengo.
Félix Lope de Vega y Carpio 'El fénix de los ingenios'
El Umbral más insolente y escritor se muestra en esta fotografía que María España, su mujer, le hizo en los años sesenta.
Prólogo de Pere Gimferrer. Planeta. Barcelona, 2008.
Muy diversas especies narrativas habitan el mar de vastas dimensiones de la prosa de Francisco Umbral (Madrid, 1935-2007). Viven en él novelas rupturistas y novelas un poco cercanas al relato centrado en una historia aunque nunca convencionales. Hay novelas puramente autobiográficas, narraciones históricas y relatos culturalistas a un paso del ensayo. Muchos títulos de la nómina centenaria del autor, los más populares y controvertidos, se sostienen en la urgencia cronística. Además, unas cuantas obras de este autor muy esteta aunque le consagrara la inmediatez de la Prensa, responden al impulso poemático, el motor más potente de su escritura.
Aquí, en este último sector, se hallan los mejores libros de Umbral, en primerísimo lugar el que ha merecido un reconocimiento unánime, algo bien de notar en un autor polémico, Mortal y rosa, la elegía poemática escrita a raíz del fallecimiento del hijo único todavía niño. Cerca por tratamiento se encuentra El hijo de Greta Garbo, otro libro mayor del autor, nueva elegía, ésta motivada por el recuerdo del fallecimiento también temprano de la madre. Al “poema en prosa de mi vida”, surgido de la pérdida del hijo, y al “poema en prosa de la madre”, tal como el propio Umbral ha definido respectivamente ambas obras, le faltaba el correspondiente poema en prosa motivado por el otro vértice de su existencia, la esposa, ausencia llamativa en sus incontables páginas, llenas de innumerables apuntes de la realidad cercana al autor.
La esposa es el destinatario y a la vez el pretexto de Carta a mi mujer, un manuscrito antiguo fechado en el otoño de 1985 y el verano de 1986. No es éste un dato irrelevante porque Paco Umbral, que incrementaba su bibliografía a un ritmo incesante, urgido por una perentoria necesidad de presencia pública y por razones económicas, no dio salida durante veinte años largos a esta Carta que, al parecer, había decidido publicar poco antes de su sorpresiva muerte.
De alguna manera, esta dilación en contra de los hábitos del autor se explica por el propio texto, ya que éste parte de una situación psicológicamente terminal y desarrolla, de nuevo mediante una elegía, el sentimiento de haber consumido la vida. Habría sido, pues, ilógico darlo a conocer antes. Llegada la madurez y palpable la soledad, este momento de “caos prefinal” propicia la recapitulación de la existencia movida por un agudo sentir premonitorio de la muerte. Desde esta situación irreversible, a partir de una mirada proustiana a un viejo coche “citroen GS”, el autor, de quien el vehículo adquiere la medida de símbolo (“qué otra cosa soy yo que un automóvil abandonado”), proyecta hacia el presente el pasado. En ese ayer que rescata en sus notas esenciales, decantadas por el subjetivismo lírico, está María, “mariamor”, su mujer, a quien dirige la carta, si bien el objetivo sea la iluminación autobiográfica del propio autor.
Con esta Carta remata Umbral una auténtica trilogía del sentimiento lírico, y semejante unidad la subrayan algunas notables coincidencias que establecen inequívocos vínculos entre los libros del ciclo: la incorporación de poemas, las páginas vanguardistas que contienen una sola frase, la contraposición de Beethoven y Mozart…
Carta a mi mujer es, como dice el título, una carta y también una novela y una conversación ensimismada y un diario y unas memorias y una confesión general. Por medio de esta mezcla de géneros, Umbral hace un retrato de mujer para explicarse a sí mismo. El escritor se muestra en una desnudez espiritual completa y se acoge a la mujer, samaritana que cuida su vejez, para salvarse. Él mismo la ha forjado como un arma para sobrevivirse, tal como dice con un verso de Neruda que repite a la manera de motivo vertebral. Por eso de ningún modo, y se preocupa de advertirlo, hace en la carta psicodrama matrimonial, ni anatomía de un matrimonio, ni cuenta penas de amor, ni ofrece la menor gratificación a quien pretenda entrar en las relaciones de pareja inducido por el morbo del cotilleo. Aunque, leída la carta al sesgo, se encuentren detalles de interés sociológico y psicológico, el empeño de Umbral es muy otro.
El propósito de Umbral es hacer literatura pura a partir de una acuciante vivencia de la temporalidad, reincidente asunto tanto del escritor como de este escrito. El tiempo, y su resultado, envejecer, estimulan un discurso lírico sin argumento, discontinuo, recurrente, hecho de fogonazos e instantáneas, que el propio autor reconoce como un experimento literario nuevo. Tal vez no tan nuevo porque su filiación está clara en la prosa lírica de Juan Ramón Jiménez o del Cernuda de Ocnos, aunque sí muy pertinente para su meta. Carta a mi mujer es prosa escrita desde la conciencia del artista de la palabra, de quien quiere alcanzar la creatividad verbal absoluta no para ser brillante (aunque lo sea) sino para decir ese núcleo moral de manera inédita. Por supuesto que este planteamiento implica el empleo de un largo repertorio de figuras de las retóricas clásicas: metáforas, imágenes, sinestesias, muchísimas anáforas… También supone la actitud formal muy libre ya indicada que llega incluso al experimentalismo lúdico de poner el mismo texto en dos páginas consecutivas; en una va en verso y en la siguiente en prosa, y ambos dicen lo mismo sólo que en orden contrario.
A esa misma voluntad de crear la realidad mediante el idioma responden otros recursos admirablemente empleados. Unas veces son expresiones de encendido lirismo, de arrobo (no poco irónico, con frecuencia) ante la naturaleza, las cosas, la desnuda realidad. Otras, un ejercicio onírico, una rienda suelta de lo visionario. O, en fin, con frecuencia se persigue la musicalidad de la frase, un decir rítmico que se acompasa con el pensamiento o la idea para expresar la ternura, la vehemencia, la duda, el asombro, el distanciamiento... A todo ello ha de añadirse un estilo que arroja fulgores de la prosa y logra intuiciones verbales como sólo son posibles en quien es capaz de convertir el mármol del repertorio léxico del idioma en plenas creaciones del estilo “mañana crudiza”, “mas tú sigues allá, en tus allaes”, “gimes, de pronto, con el quejido rompedizo de la adolescencia”. Con razón reivindica Francisco Umbral, insistiendo en lo que repitió muchas veces, el mérito de escribir, que es, advierte con énfasis, todo lo contrario de redactar. Esta actitud de artista de la palabra no produce, sin embargo, ninguna clase de recargamiento ni de barroquismo porque el autor adopta una postura de austeridad y pureza absoluta. En lo verbal y también en los contenidos. Pocas veces ha controlado tanto la materia anecdótica y aquí sólo por excepción se consiente algún desplante como llamarle “chufero” a Azorín.
Un lirismo intenso y esencial atraviesa la confesión elegíaca de ese “ser de lejanías”, por decirlo con otro de sus títulos mayores, que se ve a sí mismo egoísta y como desvalido, y se aferra a su mujer hasta el punto de encomendarle el “deber conyugal” de ser la “que tomará la vida en mi muerte”, la que le acercará de prisa una vasija “para que vomite el alma urgentemente”. Umbral se sujeta al máximo en esta Carta a mi mujer a la escritura del poema en prosa de la vejez presentida. La intensidad de la vivencia, sincera y sin afectación, y la maestría del estilo lírico pertinente al propósito poemático, no cronístico, hacen de este libro uno de los mejores de Umbral, de la misma superior categoría del tan celebrado Mortal y rosa.
Todas las ciudades poseen su encanto personal, es cierto, mas si en alguna merece la pena meditar, esa es sin duda alguna Roma, la ciudad que presume de ser eterna, y que por el momento lo es.
En ella confluyen los restos no sólo de la archiconocida civilización romana, sino la etrusca, la cristiana que nacía de la muerte de su maestro, llegando hasta nuestros días con el esplendor propio de quien está segura de que pervivirá en la memoria de quienes formaron parte de ella de alguna manera.
Cuando la vi por primera vez, pensé que al fin iba a conocer, no una ciudad, sino, La Ciudad. Comencé por visitar uno de los centros de poder que mantiene su independencia a pesar de carecer de ejércitos poderosos, misiles o portaaviones, como necesitan los gobiernos para hacerse respetar. ElPalacio Vaticano, el más lujoso y rico del mundo. Por dentro de sus corredores que suman la escalofriante cifra de veintidós kilómetros, pude ver las estatuas de dioses olvidados siglos atrás, los tapices que regalaron los embajadores de los reinos más poderosos de cada época y que, como meretriz de lujo ostenta en su cuerpo recubierto de perla y oro.
Visité las habitaciones del papa que por entonces gobernaba el pequeño estado Vaticano, y la cámara del tesoro, ante cuyos objetos preciosos quedaron presos mis ojos, desorbitados. Asomarse a la ciudad de Roma desde la cúpula que reina como dueña y señora del palacio, es una experiencia que causa sensación de libertad. La Columnata de Berninien forma de herradura abraza el conjunto como queriéndolo proteger de peligros que sabe le sobrevendrán.
Pero hay más que palacios en Roma, cuna de la escultura que se muestra por ejemplo en los Museos Capitolinos, donde los verdaderos escultores crearon para la posteridad, cuerpos que viven sin tener vida en sí, atrayendo a quienes adoran la belleza como yo. En mi recreo por la ciudad romana, me perdí adrede por el foro romano, y admiré el coliseo donde, sin embargo miles de almas cayeron a bajo las fauces de leones y la sangre de los gladiadores regó generosamente sin gritar su dolor.
Comí en el barrio del Trastévere y me impregné de su olor a antiguo a esa solera que desprenden los edificios que tienen personalidad, y jugueteé con las aguas del Tíber que atraviesan mil puentes. Por la tarde subí a las terrazas que se alzan en villa Borguesse para ver roma desde otro ángulo y disfrutar del viento que raspa la cara, como acariciando agradecido al viajero por su interés en el drama que se va realizando en su seno, sin que casi nadie lo advierta.
Mi última visita la guardé para sumergirme en las catacumbas que horadan el suelo sagrado de Roma, allí donde los auténticos cristianos se reunían entre sus paredes arcillosas y enterraban a sus muertos. Un gato me acompaño todo el recorrido y me lo traje (en foto claro). En aquella profundidad comprendí lo que se necesita para meditar en la vida propia y lo que realmente es importante. Nunca olvidaré Roma a la que volveré. Sus hermosas cicatrices le confieren un rostro que emana poder.
El avión de vuelta se me antojó un cruel verdugo que me arrancaba del lugar, donde me hubiera gustado vivir y desarrollar cualquier habilidad que tuviese. España me acogió de nuevo, pero jamás dejé ya de pensar en LA CIUDAD.
Este libro echa abajo los tópicos, ideas preconcebidas y errores en los que se suele caer al pensar en la Edad Media. Lejos del estudio erudito de la sociedad medieval, su economía y su historia cultural o artística, Robert Fossier se centra en la gente común de la época. El lector no encontrará ricos mercaderes, monjes piadosos ni caballeros en armas, galería de personajes trillados y a menudo irreales que sólo representan la parte más superficial de los rasgos de la época. La gente común, generalmente tratada como figurante, pasa a ser protagonista central de esta obra.
El autor restituye el mundo de la gente vulgar, preocupada por la enfermedad, que le acecha, y la muerte, que le aterra. De esos hombres y mujeres que, como nosotros, viven en familia y en sociedad, se alimentan, se emparientan, aprenden, dudan... Tendemos a asociar el Medioevo con una obstinada imagen de violencia, caos e incultura de la que es muy difícil desprenderse. Sin embargo, hoy esas facetas no nos son ajenas, y por eso es un buen momento para aproximarnos a esa gente de la Edad Media, sin duda más cercanas a nosotros que los caballeros, los monjes o los Señores. Fossier nos deslumbra con su profundo conocimiento de un mundo que nos sigue siendo tan afín y que redescubrimos con este esclarecedor libro.
«A pesar de la convicción que manifiestan casi todos los historiadores medievalistas, estoy convencido de que el hombre medieval somos nosotros».
Ya estoy preparando el programa 'nº 3 de Hispanorama Literario', amigos radio-escuchantes.
Agradezco que algunas personas ya se hayan puesto en contacto conmigo para colaborar con sus textos. Como digo por radio: no me dejen pasar sola el puente que une nuestras culturas, porque les necesito. El engranaje de esta máquina que se ha puesto en marcha necesita aceite, porque el motor lo pone radioaxioma que me facilitó la herramienta -el programa- y su conductora, Alicia Rosell, necesita copilotos: ustedes.
Sigo esperando sus sugerencias y opiniones. Pueden hacerlo en este blog o mandarme un correo. Si han publicado un libro, si quieren darse a conocer entre los países hermanos o si quieren poner su voz para ser escuchados, propónganmelo. Estoy aquí para ello. ¡Les espero!
Hoy a las ocho de la tarde en España, cinco de la tarde en Argentina, se emite mi segundo programa de radio, donde termino con mis impresiones sobre el I Congreso de AEN. Como en dicho programa no me da tiempo a poner 'todas las entrevistas completas que hice', aquí les dejo con ellas. Pulsen reproducir y escuchen. Pido disculpas de antemano por el mal sonido. Y es que el Congreso rebosaba gente.
"Un abrazo para todos y gracias a quienes me brindaron la oportunidad de ser entrevistados"
SEGUNDO PROGRAMA DE 'HISPANORAMA LITERARIO' - NOTA Y AVANCE-
Queridos amigos y radio-escuchantes de 'Hispanorama Literario':
Hace días debí haberos anunciado el contenido y avance del segundo programa de Hispanorama. A todos cuantos habéis estado pendientes de él -que sois muchos, lo sé- es que me dirijo pidiéndoos un poco de paciencia como os pedía de viva voz en mi primer programa radial.
Como habréis comprobado, este pasado lunes la emisión fue puntual, pero el programa que se emitió fue nuevamente, el primero. Una suerte para muchos de quienes me habéis escrito a posteriori con la pena de no poderme escuchar en directo el primer día; y sin embargo, una decepción para quienes esperaban el segundo programa con contenido nuevo.
Servidora, Alicia Rosell, también hizo todo lo posible porque saliera el segundo programa; pero esta vez soy yo quien os ruega me disculpéis, porque -en mi afán por mejorar el programa e incluso, trabajar horas a destajo y sin importarme hacerlo- envié a la emisora de Buenos Aires un programa mal 'editado': se oía tan mal, que preferí repetir el montaje.
Naturalmente, el programa había llegado con sobrada antelación para ser emitido el lunes, pero cuando envié el segundo, -esto ya es cosa de la divina tecnología-, comenzaron los problemas con el correo yahoo. Imagínense mi consternación. No conseguía que llegara el programa rectificado.
Si en la primera ocasión fue la propia emisora y su directora general, Mara Romero, quien os pidió disculpas porque no se había podido escuchar en todos los países, hoy -desde la humildad que me caracteriza y la profesionalidad y la ética que nunca se pueden dejar de lado-, soy yo quien me dirijo a todos vosotros con el mismo propósito de pedir disculpas. Y daros explicaciones.
Lo que en la vida real hubieran sido malentendidos se acabó por convertir en un constante ir y venir de 'correos-e' entre Alicia Rosell y los responsables de la emisora. Motivo suficiente para que -en esta ocasión- nadie se percatara de que había enviado un segundo programa -ya rectificado- porque, sencillamente, ¡no llegaban los correos! Por tanto, nadie sabía que lo podían emitir.
Ante tamaño problema, la emisora optó por hacer lo mejor que se podía hacer: repetir el primer programa para no emitir el que envié en mal estado y sin saber que habían recibido otro rectificado. Desde aquí, agradezco este detalle de todo corazón. Porque ya no es sólo la confianza depositada en mi lo que hace sentirme feliz por la decisión tomada por los técnicos de Axioma: es la profesionalidad que han demostrado al saber salvar y solventar un inconveniente así.
La Tecnología, que es tan fascinante y avanza a pasos agigantados, a veces provoca estos desaguisados que hacen que los seres humanos no podamos hacer otra cosa que echar mano de nuestra paciencia y cruzar los dedos. Eso, o nos tiramos de los cabellos: yo prefiero lo primero. ¿Y ustedes?
Ya sea la Red o Yahoo, ya sea un apagón o un error humano mío o ajeno, siempre les daré explicaciones. Espero de todo corazón que sepan entender estos inconvenientes porque sé que todo se normalizará.
Parece que hubiera comenzado con mal pie pero, -como decía Mara cuando se disculpó por el primer programa- los inconvenientes se pueden convertir en afortunados aliados. Yo añadiría que pareciera que se han confabulado una serie de circunstancias encadenadas contra mi programa... pero no soy derrotista. Alicia Rosell está al pie del cañón y no os dejará sin 'Hispanorama Literario' mientras no sean ustedes, los propios radio-escuchantes, quienes decidan si, tanto mi programa como su conductora -servidora-, podemos seguir teniendo el beneplácito de ser escuchados y participar conmigo de esta aventura de saltar el Océano para estar más cerca de todos mis queridos países Latinoamericanos.
Pueden dejarme comentarios al respecto. Estoy deseando que se pongan en contacto conmigo a través de esta página además de personalmente. Aprovecho y doy las gracias a todas las personas que se han puesto en contacto conmigo vía e-mail. Los ánimos son siempre bienvenidos. Gracias.
Los espero a todos el lunes 25 de enero a las ocho de la tarde -hora española- con la continuación de mis impresiones en Oviedo durante el I Congreso Nacional de Escritores Noveles. ¡No se lo pierdan! Estoy segura de que pasarán conmigo un agradable rato. Hasta entonces, amigos radioescuchas.
Saludos cariñosos y un fuerte abrazo para todos, amigos de 'Hispanorama Literario'.
Título: Martiño y el búho de la cueva Autor: Benito Blanco Colección: Narrativa ISBN: 978-84-935658-5-5 Características: 17 x 11, 96 páginas Primera edición: 2007
P.V.P.: 10 euros
Por cada cuento vendido 1 euro es para el autor y otro euro para la ONG INTI de ayuda a niños de Perú.
Benito Blanco Bogonació en Vigo en 1968. En esa ciudad estudió ingeniería de telecomunicación, siendo la escritura una vocación oculta que ahora aflora con este cuento, que se convierte en su primera publicación.
El protagonista de este cuento se llama Martiño. Es un niño de doce años que tiene un encuentro enigmático con un búho que le propone una más que curiosa misión, relacionada con la vida de la familia del chaval.
Martiño y el búho de la cueva es una obra adecuada para cualquier lector, ya que combina su formato de cuento con un toque de ensayo, que hace que según la edad pueda variar la experiencia de sentimientos y sensaciones que produce su lectura.
Alicia Rosell os da las gracias de parte del autor por vuestra colaboración. -Febrero 2008-
Nace Cervantes TV, el primer canal cultural de televisión en español con cobertura mundial
El Instituto Cervantes estrena hoy su televisión por Internet, http://www.cervantestv.es, que será el primer canal cultural de televisión en español con cobertura mundial.
Servimedia - Madrid
La directora del Cervantes, Carmen Caffarel, presentó en rueda de prensa esta nueva plataforma, acompañada de la secretaria de Estado de Cooperación, Leire Pajín, en su condición de presidenta del Consejo de Administración del instituto.
Caffarel dijo que con la entrada en funcionamiento de Cervantes TV, su entidad se convierte en la primera institución europea dedicada a la difusión de la lengua y la cultura con su propio canal de televisión.
La rejilla del canal, que será accesible a los discapacitados, tendrá en su arranque cuatro horas diarias de producción propia, e incluirá un boletín diario de 10 minutos, denominado «Culturas», que resumirá la actualidad cultural de España y dará cuenta de las distintas actividades del instituto en el mundo.
También ofrecerá tertulias, una revista cultural de una hora de duración y periodicidad semanal con reportajes sobre exposiciones y entrevistas y documentales culturales.
En el terreno educativo, Cervantes TV emitirá a partir del próximo mes de septiembre el Curso de Español que el instituto prepara en colaboración con RTVE, y que se calcula que seguir