"Podrán cortar las flores, pero no detendrán la primavera"(Neruda)

martes, 31 de octubre de 2006

LA ORACIÓN DE FERNANDO ARRABAL



"DÍA DE TODOS LOS SANTOS"
-MI ORACIÓN-




De Fernando Arrabal.

"No, no se me pongan tristes, hoy es un día como todos los demás. Porque cuando se ha amado a un ser querido, se haya ido por el motivo que sea, aunque el peor de ellos sea que nos lo haya arrebatado la muerte, todos los días los recordamos. Cuando hablamos de ellos como si estuvieran vivos, les estamos dando vida, el recuerdo hace que perdure en la memoria una existencia física que pasó a otra dimensión, desconocida.

Este vídeo lo ví hace meses, y ya me impactó. En el blog de mi amigo y escritor, Iván. Creí que hoy era el día oportuno, pero no es un intento mío de hacer llorar. Yo iré hoy a ver a mis seres queridos, los que están aquí, porque la mayoría me quedan en mi otra tierra, y no lloraré. Miraré sus retrat0s y les hablaré desde mi silencio.

Conversaremos familiares que vamos llegando, en torno a ellos, y parecerá una reunión más, como las que hacíamos cuando estaban todavía en este mundo. Me pregunto si ellos nos oirán. Nadie nos va a responder a eso, tampoco sabemos qué hay o qué no hay detrás del morir. Mi abuela María nos decía: "Hija, no tengo miedo a la muerte, pero como nadie viene del más allá a contarnos qué hay allí, es normal que no tenga ganas de irme".

Hoy no lloraré porque están más vivos que nunca, aquí, en mi corazón."

Alicia Rosell.
Puri A.

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lunes, 30 de octubre de 2006

METÁFORAS DE LA MUERTE - SEGUNDA PARTE

Alejandra Pizarnik

(1936 – 1972)

Alejandra Pizarnik: "Escribir es una tarea alucinada"


<Leer Metáforas de la Muerte, primera parte>


Adentrarse en los estudios de los biógrafos de Alejandra Pizarnik, en su vida, arte y padecer, puede provocar una gama de sentimientos contrapuestos, que seguramente ella, perpetua adolescente, se propuso de algún modo crear en quienes la rodeaban o en sus lectores.

Fue representante típica de cierto sector de la juventud intelectual porteña de los años cincuenta, estudiantes de la Facultad de Filosofía y Letras, en ese entonces ubicada entre las calles Viamonte y Reconquista. Asidua concurrente a los bares de los alrededores como el Moderno o el Viamonte. Fue en las reuniones interminables entre humo de cigarrillos, tanto como en las clases, donde comenzó a estructurarse su condición de literata argentina de vanguardia.

También supo frecuentar como aficionada a la pintura el taller de Juan Battle Planas. Como muchos jóvenes de entonces consumió desde la adolescencia anfetaminas que se vendían libremente en todas las farmacias porteñas y se usaban como anorexígenos y para mantenerse despiertos "para estudiar".

El juego más peligroso

Alejandra "subordinó totalmente su vida a esas noches en que escribir es una tarea alucinada" "experimentando los paraísos artificiales" de Baudelaire para "explorar zonas fronterizas de conciencia".

Con una mirada compasiva y madura, la escritora y biógrafa Cristina Piña cuenta que el mundo literario de entonces "alentaba ese peligroso juego de vida o muerte" a pesar de que representaba una grave amenaza para Alejandra, y agrega que muchos literatos de la época fomentaban esa imposible fusión entre vida y poesía en "la pequeña viajera" pero cuidándose bien de no cumplirla ellos mismos". Por otro lado la

"pequeña viajera

el ángel harapiento

la pequeña mendiga,"

como le gustaba llamarse a sí misma, tenía una marca de eterno extrañamiento quizás por la real condición de expatriada de su familia. Alejandra, para entonces Flora, su verdadero nombre, había nacido el 29 de abril de 1936 en Avellaneda a escasos dos años de la llegada a América de sus padres que eran judíos rusos huidos a tiempo de una Europa del Este empobrecida y convulsionada. Su aldea de origen sería masacrada durante la guerra. El sentimiento de extranjerismo, de no pertenencia, pesó sin duda sobre toda la existencia de Flora-Alejandra a pesar de que los restantes miembros de su familia: padres y una hermana dos años mayor, pudieron adaptarse al nuevo ambiente. Alejandra fue una eterna exiliada y al final de su vida solía decir a sus amigos que había que buscar en las raíces, refiriéndose probablemente a esos orígenes voluntariamente olvidados o tergiversados.

Mirar desde de la terraza

Habla en su diario de su cara de eterna niña que "pronto no le hará gracia ni a los perros".

Porque Alejandra seducía tratando de agradar con su niñería zafada. No le era posible aceptar la vejez de la que dice Narciso Pousa, que es otro exilio "el exilio de la vida biológica". "La terraza que mira hacia otros sitios". Este "no aceptar" un exilio más, la hace buscar la muerte, enamorarse y coquetear permanentemente con ella, sentirla omnipresente sabedora de que la libraría de la vejez temible.

"La muerte siempre al lado

Escucho su decir"

"Se gritar hasta el alba

cuando la muerte se posa

desnuda en mi sombra"

Toda la obra está atravesada por la actitud trágica de la autora atraída por la fascinación de la muerte. Dice de ella la filósofa y lingüista italiana Gabriella Bianco: "Alejandra, en la incapacidad de salir del círculo de interés por ella misma,... cae en la autocompasión que remueve toda real posibilidad de felicidad, sucumbiendo a la destrucción y el aniquilamiento." "La actitud trágica, carente de su función liberadora, cae en la degeneración del yo, en la disolución de la identidad".

Un acto surrealista

El surrealismo europeo influye en toda su producción abundante en imágenes de ensoñación o delirio, y que según Maurice Nadeau: ante todo proclama "la omnipotencia del deseo y la legitimidad de su realización" (citado por Osvaldo Rossler). Es precisamente Rossler que en su ensayo literario sobre Alejandra Pizarnik. explica la vida de la poeta como concebida a la manera de un "acto surrealista": "Alejandra construyó su vida y obra de una manera alucinante. En una predominó el desconcierto, en otra el énfasis creador"... "pero las dos están regidas por un enfrentamiento ante lo circundante, las dos intentan. el mayor campo posible de libertad."

Residió en París entre 1960 y 1964 donde trabajó para la publicación de Cuadernos y colaboró en La Nouvelle Revue Francaise, Les Lettres Nouvelles y Zona Franca, de Caracas. En Buenos Aires publicó en la revista Sur y en el suplemento dominical del diario La Nación. Recibió un Premio Municipal de Poesía (Buenos Aires, 1966) y fue becada por las Fundaciones Guggenheirn y Fulbright.

Su primer libro de poemas: "La tierra más ajena" fue publicado en 1955. Le siguieron "La ultima inocencia" 1956; "Las aventuras perdidas" 1958, (estas dos últimas se publicaron juntas en un sólo volumen), "El árbol de Diana" 1962, "Los trabajos y las noches" 1965, "Extracción de la piedra de la locura" 1968, "El infierno musical" 1971, "Los pequeños cantos" 1971 y "La condesa sangrienta" 1971.

El impulso del poeta que según Heidegger "repara con su canto las huellas de los dioses huidos en tiempo de penuria" no se advierte en la obra de Pizarnik en donde prima la necesidad de expresar y exponer su propio dolor desesperado. Ni siquiera su niñez le ofrece recuerdos de sencilla dicha o de inocencia y la muerte ya impregnaba cada momento.

"Oscura y triste la infancia se ha ido"

"Me rememoro el sol de la infancia, infusa de muerte"

o en estos versos:


"Recuerdo de mi niñez

cuando yo era una anciana

Las flores morían en mis manos

porque la danza salvaje de la

alegría les destruía el corazón".

En otro lugar afirma:

"La muerte es una cosa, es

un cuerpo político que alienta en

el lugar de mi nacimiento".

El miedo a la vida por su finitud y a la muerte que al mismo tiempo es lo único seguro, explica el porqué de su escribir:

"Escribo contra el miedo.

Contra el viento con garras

que se aloja en mi respiración"

o también:

"Escribo contra el frío y el

miedo. En vano escribo".

Creación y autodestrucción

Frank Graziano en "Semblanza", una compilación de la obra de Pizarnik, en una introducción previa de la que es autor, dice que esa poeta "se encuentra entre los escritores que vivieron, trabajaron y murieron en el nexo creación/autodestrucción, pero en contraste con muchos de sus compañeros poetas-suicidas, escritores que permitieron que su afán autodestructivo imbuyera su obra en lugar de absorberla. Pizarnik dio a la muerte la supremacía desde el principio: su obsesión suicida sostuvo su visión, dio forma a su arte, definió sus perímetros temáticos"

Alejandra no parece escribir sobre la muerte para quitarle poder, para desactivarla, tal vez hasta para aniquilarla... No parece nombrarla permanentemente por la fascinación que la muerte ejerce sobre ella en una especie de intento por atraerla.

Otra poeta trágica y suicida, Silvia Plath escribe:

"Es un amor de la muerte

que todo lo envenena"

Y la frase parece inspirada en Alejandra que enamorada de la nocturnidad, lo oscuro y lo silente y la muerte que en ellos se refleja dice:

"La muerte ha restituido al

silencio su prestigio hechizante"

El miedo a la locura

En fragmentos de su "diario" y desde 1964 en adelante, se advierte además, su miedo a la locura. Percibe sus semejanzas con Antonin Artaud pero apunta más al sufrimiento, la tensión física de ambos y en especial "la semejanza de sus heridas".

Rechaza "los sueños de la normalidad" que la "acomenten" como llegar a tener un hijo y concluye "nunca he visto un ejemplo más evidente de alguien que tiene que suicidarse cuanto antes".

En su diario de 1965 escribe que "todo en ella se desmorona", y habla de que "lo peor" es su temor tan activo a la enfermedad y a la muerte, o a la locura.

Hermosa como el suicidio

Ya ha comenzado a acariciar la idea del suicidio, quizás desde el principio.

"Llamé, llamé, como la náufraga dichosa

a las olas verdugas

que conocen el verdadero nombre

de la muerte".

"triste como sí misma...

hermosa como el suicidio."

"El deseo de morir es rey".

Tuvo varios intentos de suicidio antes del definitivo y estuvo internada en una clínica psiquiátrica además de sus prolongadas terapias analíticas. Muchas veces se sorprendió de su capacidad de esperar el ansiado encuentro:

¿Cómo no me suicido frente a mi espejo?

¿Cómo no me extraigo las venas

y hago con ellas una escala

para huir al otro lado de la noche?

Alejandra Pizarnik, poeta mayor, escribió el 5 de julio de 1972 una última carta a su amiga Ivonne Bordelois.

"Toda yo soy otra..." "Mi Ivoncita, mi cercanita. Por favor no nos pidamos explicaciones acerca del silencio (¿existe el silencio?) (...) te manandaré mi nuevo libro El Infierno Musical. Y también, si consigo fuerza, algunos poemas recientes cuyo emblema es la negación de los rasgos alejandrinos. En ellos, toda yo soy otra, fuera de ciertos pequeños detalles: el humor, los tormentos, las pruebas supliciantes..." "Ahora sé un poquito más (por eso ya no me siento a la mesa y rumio horas y horas un adjetivo de algún poema). Sé un poquito más, comprendo algo más; y sí, es tan terrible y viviente y vibrante esto que alienta en esto que ahora soy. No sé en qué me he convertido...".

"Que desmemoria no te guíe".

Ivonne Bordelois nunca le contestó.

Una sobredosis de seconal le permitió cumplir con su trágico propósito de asistir a la propia muerte. Era el 25 de septiembre de 1972, en Buenos Aires, cuando por fin se unió al objeto de su gran amor.

"Yo le dije que en mis poemas la

muerte era mi amante y mi

amante era la muerte".


Fuente : http://www.campodepsicologia.com/cdp13.htm

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Selección de Textos

Poesía:

Prosa:


Fuente o Vía Roger Michelena

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sábado, 28 de octubre de 2006

EL NACIMIENTO DE MI NUEVO BLOG


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"Nací un 15 de octubre de 2006. Fue una sorpresa mi nacencia incluso para mi autora. No sufrí en el parto, pero supe que mi venida la haría hincar una rodilla en tierra y abrazarse a la luna. La escudaré con mi colorido y ella me dará biberones llenos de palabras para nutrirme y fotos para vestirme de gala. De que escriba muchos años depende mi vida... Y de ustedes, lectores amigos. Una visita nos hará muy bien. Y gracias, les aceptamos sus mimos

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"Mi Carta a los Lectores"


Hola a todos: amigos, visitantes y lectores:

Con el encabezamiento granate se inicia mi nuevo blog. Quedan todos invitados a pasearse por mis elucubraciones y la febril imaginación de servidora; otras veces leerán sensibles y emocionados textos, y las menos, irónicas e irrisorias parodias de mi vida propia y ajena.

Ha sido un nacimiento inesperado, pero feliz. Un espacio donde podré encontrar la esencia pura de mi nombre y mi literatura con mis propios textos para abordar distintos estilos o registros: practicando, es decir, escribiendo, que es como se mejora y se aprende de los errores propios.

Espero de todo corazón que les guste y de vez en cuando, me visiten. Pueden dejarme sus comentarios con toda tranquilidad. Estaré encantada de saludarles y contestar a todos desde la humildad que supone para esta escritora que les escribe e incluso, a veces, dedica sus textos a propios y extraños. ¡Va por todos ustedes!

Buen fin de semana a todos. Dos días tienen para visitarme con tranquilidad y relajarse. Espero que les sea leve, y aunque yo sea la madre que ha parido este nuevo blog, no voy a poner mi mano en el fuego por mi engendro "maravilloso".

Opinen ustedes mismos, pues: ¡Pasen y lean!

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Un abrazo de Alicia Rosell, la escritora en ciernes.

miércoles, 25 de octubre de 2006

EL BOULEVARD BILBAINO MUERE CON 135 AÑOS

El Boulevard al fondo, tal como lo vemos cada día.


Miguel de Unamuno escribió en el siglo XIX: "En Bilbao. A cualquier sitio que se vaya o de cualquier sitio que se venga, siempre daremos en el Arenal. Allí, en el Boulevard, corredores, negociantes, indianos... Que se encuentran porque se citan y otros que no se citan porque se encuentran"

Foto: El Café Boulevard a principios del siglo XX

***

UN POCO DE HISTORIA SOBRE EL CAFÉ BOULEVARD


Lo inauguró Pérez Yarza en 1871. Es el Café más antiguo de Bilbao, dispone de una agradable decoración art-deco de 1929. Tiene una gran riqueza ornamental, a base de pan de oro, estucos, mármoles, unas magnificas vidrieras plomadas realizadas por Luis Lertxundi (Vidrieras de Arte, S.A.), alabastros y bronces de factura original, probablemente adquiridos al término de la Exposición Universal de París del año 1926 y dos pequeños frescos del pintor bilbaíno, Manuel Losada.

El busto d
el poeta Balendín Enbeitia, con su popular boina y los pulgares en el cinturón, fue realizado por el escultor José Borlaff.

En la acera del C.B. tenía su feudo "Kaifás", personaje popular muy conocido en la Villa que se dedicaba a vender lapiceros y si alguien protestaba porque a sus lápices
no se les podía sacar punta, les contestaba: "Pues, hijo, estás perdido, en esta vida para triunfar hay que saber sacarle punta a todo".

Entre otros personajes bilbaínos "txirenes" (típico de Bilbao), que deambulaban por la zona del Café hay que recordar a “Lorito”, Antonio Fernández Angulo, que decía tener como madre adoptiva a la sombrerera Felisa de Bidebarrieta y decía ser hijo ilegítimo de la Marquesa de la Real Cámara. Hombre de ideas socialistas, cuando le llegaba la noche y no había encontrado donde dormir, se presentaba en Comisaría y decía: "Me constituyo en arrestado". Un ocho de diciembre de 1919 fue atropellado en el Arenal por un coche propiedad del Agente de Bolsa, Sr. Bolívar.

EL INMINENTE CIERRE DEL CAFÉ TERTULIANO MÁS ANTIGUO DE BILBAO


El inminente cierre del Café Boulevard de Bilbao no ha dejado indiferente a nadie. Hasta el momento, el local ha obtenido el apoyo de casi ocho mil personas. La iniciativa comenzó como una recogida de testimonios y la idea surgió de una comparsa muy conocida de las fiestas bilbaínas, Moskotarrak, que pretende con ella romper
una lanza para que continúe abierta al público. Este emblemático Café es considerado como uno de los locales con mayor historia de la Villa. Hasta ahora, todos los interesados en dar apoyo a su pervivencia han dispuesto de unas tarjetas en el local donde se puede escribir lo que para cada uno de ellos significa o ha significado la existencia de este local. Todas las opiniones recogidas pasarán a formar parte de los fondos del Museo Vasco.

El local podría cerrar sus puertas el 31 de este mes, al negarse la inmobiliaria guipuzcoana que adquirió el inmueble a renovar su contrato de arrendamiento. Desde que la decisión se hiciera pública el pasado mes de septiembre, multitud de personalidades de la vida social, política y literaria de la ciudad se han sumado a las iniciativas contra la clausura. Ha sido tal la unanimidad que el Ayuntamiento ha anunciado que protegerá con todos los medios urbanísticos a su alcance para mantener abierto al público este histórico Café.

Lugar de encuentro diario de escritores, local de reuniones para poetas donde se recitan poemas, citas de amor, señoras viudas o no que van a tomar su café, sueños literarios que se gestan en sus mesas, charlas literarias como en el Café Iruña y La Granja, también bilbaínos.

Todo un paradigma de la idiosincrasia de la noble villa de Bilbao que no desea perder una de sus joyas arquitectónicas, decimonónicas y por donde han pasado miles de almas. Hoy estas personas se entremezclan ante su barra, toman algo de pie o en sus mesas, codeándose con hombres de negocios y personas de todas las profesiones y condición.

Frente a sus puertas, de frente al puente del Arenal, El Boulevard ha asistido a todo tipo de acontecimientos históricos de la capital desde su apertura hace 135 años: El sitio de Bilbao en la III Guerra Carlista o la Guerra Civil Española, son sólo dos ejemplos.

Servidora clama desde este post que NO SE CIERRE NUESTRO BOULEVARD. ¿Adónde irían nuestros recuerdos unidos al Café? No puedo olvidar que en sus mesas he discutido de poesía, tomado apuntes, leído algún texto y pergeñado alguna novela. Esto, sin contarles las historias de amistad que atesoro con grato entusiasmo. Traspasar sus puertas es pasar a otra época. No me arranquen mis recuerdos, estos nuestros recuerdos de la ciudad.

Este artículo está redactado y basado en una noticia de L. Gil del Correo del 14 de octubre de este año. Los datos históricos los he extraído del libro “Calles y Rincones de Bilbao”, de Javier González Oliver, y editado bajo el patrocinio de nuestro Ayuntamiento.

En cuanto a las frases llenas de emoción y mis recuerdos, fluyeron de mi corazón de poeta.

A seis días para el cierre yo no puedo callar mi indignación ni silenciar mi tristeza. Cierro esta crónica llena de emoción y con la frente marchita, como dice el cantar, con la esperanza de que el día 1, día de Todos los Santos, me pueda tomar un café en la mesa que intento ocupar cada vez que cruzo sus centenarias puertas.

Famoso por sus tertulias, a las que desde siempre ha prestado cobijo, dando lugar a la interpretación de sus siglas: C.B., como "convivencia bilbaína", el Café Boulevard sigue siendo la sede de numerosos grupos y actividades socio-culturales, entre las que cabe reseñar "las tertulias poéticas de los martes", que desde el 18 de febrero de 1992 viene convocando la Asociación Artística Vizcaína, con entrada libre y una asistencia de ochenta personas de media. Una labor que ha sido oficialmente reconocida con la concesión, en 1995, de la "Pluma de Oro" otorgada por la Diputación Foral de Bizkaia.

La reseña siquiera sucinta de las incontables anécdotas y "sucedidos" acaecidos en el Café Boulevard, así como en el Café Iruña y La Granja, son la materia de la que se ha nutrido el periodista Carlos Bacigalupe para la redacción de "Los Cafés parlantes de Bilbao", cuyo tercer y último tomo acaba de ser publicado por Baqué.

Abierto todos los días del año, con servicio de desayunos, sandwiches, bocadillos calientes y platos combinados, cuenta con una amplia variedad de pinchos, entre los que destacan sus populares "pinchos calientes". El tamaño de sus salones, la independencia de los situados en la primera planta, y su inmejorable ubicación, le dan un carácter único para la celebración de comidas de grupo, banquetes, presentaciones, fiestas y todo tipo de celebraciones sociales.

Este Café ha sido el centro de la vida social bilbaína durante más de un siglo. Cada vez que me tomo allí un café vuelvo a releer la frase de Miguel de Unamuno que está impresa en las servilletas de papel: Y allí, en el Boulevard, gentes que se encuentran porque se citan, y otros que no se citan porque se encuentran


- Contra el Cierre de Nuestro Café Boulevard- © PURIFICACIÓN ÁVILA -

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lunes, 23 de octubre de 2006

"MALDITOS" La Biblioteca Olvidada.


Novedad editorial



Malditos. La biblioteca olvidada.

por

Iván Humanes Bespín
y
Salvador Alario Bataller

Prólogo de Raúl Herrero


Grafein Ediciones
220 págs.
14,95 euros

ISBN-13: 978-84-935181-9-6
ISBN-10: 84-935181-9-0

Distribuciones Enlace S.A.



Un recorrido por los libros malditos de nuestra historia. En esta obra se dan cita el esoterismo y el satanismo, la magia, las doctrinas herméticas, la fantasía de H. P. Lovecraft, lo imposible. Todos estos libros han perturbado durante siglos a lectores y editores, han sido perseguidos y olvidados. En este volumen encontrará un estudio sobre El libro egipcio de los muertos y Thot, el Corpus Hermeticum, El testamento de Abdeselar, El Enchiridion, El Martillo de las Brujas, El Planetarium Influxu y el Mesmerismus, Ensayo sobre las visiones de fantasmas, El diccionario infernal de Collin de Plancy, Dogma y Ritual de la Alta Magia, El Libro de la Ley de Aleister Crowley, La Doctrina Secreta de H. P. Blavatsky, El Tarot de los Bohemios, Dom Agustín Calmet et Les Revenants, Lovecraft y El Necronomicón, Los libros de los mitos de Cthulhu, El manuscrito Voynich, La Magia Negra y los Pactos, Angela Carter y La Cámara sangrienta, el Rock y los textos herméticos. Aventurarse en su lectura es descubrir otro mundo: la biblioteca olvidada.


"Desde aquí te envío mi más sincera y entusiasta felicitación, Iván, compañero de blog y escritor. Te deseo toda la suerte del mundo, que el libro se venda bien y que todos tus lectores disfrutemos leyéndolo. Un abrazo de servidora".



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sábado, 21 de octubre de 2006

ENSAYO SOBRE LA ENVIDIA-SAVATER


Envidia -Goltzius-

"LA ENVIDIA ES UNA VIRTUD DEMOCRÁTICA"



Ensayo de Fernando Savater

La envidia, definida como la tristeza ante el bien ajeno -ese no poder soportar que al otro le vaya bien, ambicionar sus goces y posesiones-, es también desear que el otro no disfrute de lo que tiene. ¿Qué es lo que anhela el envidioso? En el fondo, no hace más que contemplar el bien como algo inalcanzable. Las cosas son valiosas cuando están en manos de otro. El deseo de despojar, de que el otro no posea lo que tiene, está en la raíz del pecado de la envidia. Es un pecado profundamente insolidario que también tortura y maltrata al propio pecador. Podemos aventurar que el envidioso es más desdichado que malo. El envidioso siembra la idea ante quienes quieran escucharlo de que el otro no merece sus bienes. De esta actitud se desprenden la mentira, la traición, la intriga y el oportunismo.

La envidia es muy curiosa, porque tiene una larga y virtuosa tradición, lo que parecería contradictorio con su calificación de pecado. Es la virtud democrática por excelencia. La gente por ella tiende a mantener la igualdad. Produce situaciones para evitar que uno tenga más derechos que otro. Al ver un señor que ha nacido para mandar, dices: «¿por qué estás tú allí y no yo? ¿Qué tienes que yo no tenga?». Entonces la envidia es en cierta medida origen de la propia democracia, y sirve para vigilar el correcto desempeño del sistema. Donde hay envidia democrática el poderoso no puede hacer lo que quiera.

Si hay quienes no pagan impuestos, comienza la reacción de aquellos que envidian esa situación y exigen que los privilegiados también paguen. Sin la envidia es muy difícil que la democracia funcione. Hay un importante componente de envidia vigilante que mantiene la igualdad y el funcionamiento democrático.

En la tradición cristiana es definida como «desagrado, pesar, tristeza, que se concibe en el ánimo, del bien ajeno, en cuanto éste se mira como perjudicial a nuestros intereses o a nuestra gloria».

Este pecado propicia la sensación de que uno podría tener todo lo bueno de los otros. Si tú le envidias la mujer al otro, deberías aceptar todo lo que el otro es, quiere, piensa y siente, y por lo tanto dejar de lado todas las cosas que tú quieres, piensas, sientes. Tendrías que convertirte en el otro, algo que nadie está dispuesto a hacer. Porque todo el mundo quiere ser y tener las ventajas del otro, pero a partir de la propia concepción de uno. Nadie está dispuesto a decir: «bórrenme a mí, y escriban al otro, porque yo lo que quiero es ser yo, con lo del otro». El que envidia estaría en el mejor de los mundos si pudiera lograr una disociación con el otro: quitarle para sí toda la parte que no le gusta y quedarse sólo con lo que le gusta, sin tener en cuenta que todos los bienes y beneficios tienen un costo en la vida [...]

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jueves, 19 de octubre de 2006

NUEVO PREMIO NACIONAL DE ENSAYO

Pirámide. Kircher.

-CELIA AMORÓS-

17/10/2006
Fuente: elpais.es

La escritora y ensayista Celia Amorós ha obtenido hoy el Premio Nacional de Ensayo, que concede el Ministerio de Cultura, por su obra La gran diferencia y sus pequeñas consecuencias.. para la lucha de las mujeres.
Este galardón, dotado con 15.000 euros, distingue una obra de un autor o una autora españoles, escrita en cualquiera de las lenguas oficiales del Estado y editada en 2005.
Han formado parte del jurado, presidido por el director general del Libro, Rogelio Blanco, los académicos Luis María Anson, Henrique Knor Borrás, Joan Francesc Mirá i Casterá y Xosé Ramón Barreiro, además de los designados por el Ministerio de Cultura, Javier Sádaba, Victoria Camps, Julia Varela y Amelia Valcárcel, así como los miembros de asociaciones de escritores y críticos, y el anterior galardonado, José Luis Pardo.

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LIBROS RELACIONADOS:

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"CELIA AMORÓS Y SU OBRA"

La autora de «Hacia una crítica de la razón patriarcal» y de «Tiempo de Feminismo. Sobre feminismo, proyecto ilustrado y posmodernidad» recoge sistemáticamente en esta obra sus reflexiones acerca del poder, la individualidad, la igualdad y la diferencia. El libro es recorrido por una vena polémica, que contrapone el feminismo histórico al «pensamiento de la diferencia sexual» en los planos ontológico y político, así como una arteria constructiva. Por esta última circula una preocupación sistemática en torno a la articulación de las individualidades en los ámbitos de paridad y la indiscernibilidad de los sujetos individuales en los espacios de la impotencia. El tema foucaultiano de la relación entre el poder y la subjetividad es abordado aquí en claves del existencialismo tanto sartreano como beauvoireano y modulado desde una perspectiva centrada en las relaciones entre los sexos.

OTROS TÍTULOS DEL AUTOR: AMOROS, CELIA

Fuente: Casa del Libro

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miércoles, 18 de octubre de 2006

LA HORA DE LOS MÁRTIRES




La arboleda perdida


Me invade la tristeza. Se murió el mundo frente a mi ventana, y nadie hizo nada. No me enteré cuando ocurrió, aunque tenía planeado atarme a sus troncos, ser la rehén de la lucha.

¡Cuánto me alegro por no haber visto el arbolicidio flagrante! El frondoso jardín y sus árboles quijotescos enarbolados ante mis cristales desaparecieron una mañana de finales de febrero.

Llevaba ocho años viendo esos gigantes mojarse con la lluvia, zimbrearse con el viento, haciendo de sus ramas la parada y fonda para el descanso perfecto de los pajarillos y otras aves.

La hilera de diez frondosos chopos, altísimos como por soberbia, ahora tenían sus ramas desnudas, augurio del final que les llegaba... la muerte inexorable.

El dinero y cuatro caciques decidieron la suerte de mis árboles, de mi jardín -que florecía cada primavera- y mis sueños de vivir en ellos echaron a volar con las hojas de otoño. Entonces, yo las veía caer, y veía las últimas nieves cubrir sus robustas ramas. Los últimos vientos fuertes arrecieron a ochenta kilómetros por hora, y ellos resistieron las embestidas como los quijotes que fueron durante sus veinte o treinta años de vida.

No me atrevo a mirar por mis ventanas. Pero sé que yacen, cortados a trocitos, esperando ser llevados caminos del olvido, lejos de mi mirada. Yo he muerto un poco con ellos, pero mi recuerdo siempre los acompañará.

Y mis sueños, recreados desde mi terraza ante su imágen frondosa, verde y placentera, se han esfumado para siempre. Sueños de amor, de felicidad, de futuro...

Llegará la primavera, y los chopos ya no estarán. En su lugar habrá más cemento y autopista, más coches y más polución. Menos trinos de ruiseñores y más ruidos de motor.

Llegará el verano, y al atardecer, mi jardín no entrará hasta mis habitaciones con su fragancia de clorofila. La hierba recién cortada tampoco me llenará la pituitaria cuando tienda mi ropa frente al escenario vacío de hoy.

Llegará el próximo otoño, y otro invierno, y los árboles se habrán reciclado en muebles, papel y cosas para usar y tirar.
Yo seguiré añorando los años que viví con ellos, seres vivos como yo, no tengo otro lugar para llorarlos, sino desde mi mismo corazón. Creo que a veces, ellos me hablaban, chillaban sus ramas, gritaban mi nombre; clavados en su suelo y alimentados por los charcos que se hacían tras la lluvia, los escuchaba reir, hablar, acariciarse entre ellos, hacerse el amor enmarañados en explícitas posturas...

Murieron los gatos que se refugiaban bajo sus troncos, asustados por las máquinas o masacrados. La mujer que los cuidaba no tuvo tiempo de socorrerlos.
Tengo tantos y tantos hermosos recuerdos que desde hace tres días me impiden llegar hasta mis cristales...

Corrí todas las cortinas, para no ver, para no sufrir. Se que yacen ahí, pero nadie tapó sus cadáveres. El execrable crimen quedará impune. Ya me han arrebatado la gran razón de mi vida en esta casa, ¿dónde reposarán mis huesos cuando yo muera?
Mi cuerpo y mi alma se disgregarán, y si me incineran, quiero volver a los árboles, a otros de su familia, y morir de nuevo con ellos si les llega la hora de los mártires.

No me importa que los demás se rían de mí. Yo amé esos árboles, como amo a todos los seres vivos, y se merecen mi respeto, mi recuerdo y mis lágrimas, si me dejan llorarlos. Que se rían los caciques, que se nutran del dinero.

Me siento incomprendida, como cuando los defendí y fuí vilipendiada: "Loca, chiflada", y las miradas del cacique me persiguieron por el pueblo hasta que me ganó la batalla, y se cobró sus víctimas.

Me quedo sola frente a mi ventana... Mi alma está con ellos. Mis Quijotes se fueron a resolver otros entuertos, y como siempre, perderán en sus luchas o serán motivo de risas. Ruego al creador de todos los seres vivos que los lleve al cielo de los jardines frondosos, si existe...
¡Ojalá, todos nos merecemos un Cielo!



Autora:
© PURIFICACIÓN ÁVILA© Alicia Rosell
(Párrafos extraídos de mi relato titulado "La hora de los mártires")

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-ALICIA ROSELL, 2006-

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